"Tengo 47 años y finalmente me di cuenta de que estos años ordinarios y agotadores que sigo tratando de superar son exactamente los años en que mis hijos algún día extrañarán su hogar"
- Una madre de tres adolescentes empezó a mirar de otra manera los cambios de último momento, los viajes en auto y las tareas cotidianas que antes le generaban fastidio.
- Al recordar su propia infancia, comprendió que ellos conservarán la sensación de haber sido acompañados mucho más que los detalles de cada jornada.





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